Todo lo que necesitas saber sobre los mantones de Manila

Todo lo que necesitas saber sobre los mantones de Manila

El mantón de Manila es mucho más que una prenda tradicional. Es un símbolo de elegancia, una joya que conecta con nuestras raíces y que, bien cuidada, puede acompañarte a lo largo de toda la vida. Si tienes la suerte de contar con uno o estás pensando en adquirirlo, es importante saber cómo tratarlo para que siga luciendo impecable en cada ocasión especial. 

Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para mantener tu mantón de Manila en perfecto estado, desde cómo guardarlo hasta cómo limpiarlo y plancharlo, para que continúe siendo una pieza clave en tu vestuario durante años. 

¿De dónde es originario el mantón de manila? 

El mantón de Manila es una pieza tradicionalmente asociada con el flamenco y la cultura española. Hecho de seda o algodón, este accesorio destaca por su elegante caída y sus bordados a mano. Con sus flecos largos y su tejido delicado, el mantón no es solo una prenda, es una verdadera obra de arte que ha trascendido el tiempo. 

Su origen, aunque relacionado con Filipinas, cobró gran relevancia en España en el siglo XIX, cuando los comerciantes comenzaron a exportar estos mantones desde Manila. Desde entonces, se ha convertido en uno de los elementos más representativos de la moda tradicional española. 

Trucos para cuidar tu mantón 

Cuidar tu mantón de Manila requiere un poco de atención, pero nada que no puedas manejar. Aquí te dejamos algunos consejos prácticos para que puedas preservar su belleza y mantenerlo en perfecto estado. 

¿Cómo guardar un mantón de Manila? 

El guardado es clave para evitar que se estropee con el tiempo. A diferencia de otros tejidos, el mantón de Manila necesita especial cuidado al guardarlo para evitar que se arrugue o se dañe, especialmente en la zona de los flecos.

Dejarlo caer por su peso: Esta técnica no es la más recomendada. Algunas personas sugieren dejar que el mantón caiga por su propio peso y envolverlo en papel de seda, pero esto puede provocar más pliegues y los flecos tienden a quedar enredados o arrugados.  

Técnica de plegado en tercios: La mejor forma de guardarlo es doblando el mantón en tres partes iguales, de modo que la tensión se distribuya uniformemente y el centro no quede marcado. Asegúrate de que los flecos queden dentro del mantón de la forma más extendida posible. Si quieres que los dobleces no sean tan marcados, puedes poner papel de madera o papel Kraft en cada pliegue para protegerlos.  

Técnica del enrollado: Si prefieres enrollar el mantón, hazlo de manera firme pero sin apretar, asegurándote de que los flecos queden bien extendidos. Esto evita marcas profundas en el tejido.  

Almacenamiento en tubo largo: Esta es, sin duda, la técnica más adecuada desde el punto de vista de conservación textil. Extiende el mantón sobre una superficie amplia, mete los flecos hacia dentro con cuidado y enrolla el mantón en un tubo largo. Guárdalo en horizontal, en un lugar seco y aireado, como debajo de un canapé o en un armario grande. No olvides cambiarlo de posición dos o tres veces al año para evitar que se deforme.  

Consejo adicional: Saca el mantón unos días antes de usarlo. Extiéndelo en una mesa lisa y déjalo colgado en una percha para que el peso de los flecos y la seda lo estiren y lo planchen de manera natural. 

 ¿Cómo lavar un mantón de Manila? 

Uno de los errores más comunes es pensar que un mantón de Manila puede lavarse como cualquier otra prenda. La seda es delicada y los bordados pueden perder su color o deteriorarse fácilmente. Nunca sumerjas un mantón en agua. 

No lo laves en casa: La mejor opción es llevarlo a una tintorería profesional que tenga experiencia con este tipo de tejidos. Algunas tintorerías incluso trenzan los flecos antes de proceder al lavado en seco para evitar que se enreden.  

Evita el contacto con el agua caliente: La seda es muy sensible al calor, por lo que siempre debes evitar el agua caliente para que no se dañe ni se corran los colores.  

Consulta con un profesional: Si decides intentar limpiar el mantón en casa, consulta siempre con alguien que sepa sobre la conservación de textiles antiguos, especialmente si el mantón tiene un valor sentimental o económico.  

¿Cómo planchar un mantón de Manila? 

Planchar un mantón de Manila es una tarea delicada. Si no se hace correctamente, podrías dañar los bordados o los flecos. Aquí te dejamos unos pasos fáciles para hacerlo correctamente: 

Plancha la parte bordada: Puedes planchar la seda a baja temperatura, pero siempre del revés. Esto evita que los bordados se dañen o brillen en exceso. Asegúrate de que el realce del color se vea hacia fuera.  

No planches los flecos: Los flecos del mantón son la parte más delicada y estructural del mismo. No uses la plancha en los flecos, ya que podría afectar su forma. En lugar de eso, humedece ligeramente los flecos con agua y suavizante y déjalos secar al aire mientras los peinas con los dedos.  

Si prefieres una opción menos invasiva, puedes peinar los flecos con un peine de púas anchas cuando estén semi-secos. 

¿Cómo arreglar los flecos del mantón?

Arreglar los flecos de un mantón de Manila puede ser una tarea delicada, pero con algo de paciencia y cuidado, puedes restaurarlos y hacer que luzcan como nuevos. Aquí tienes un paso a paso sencillo para hacerlo: 

1. Desenredar los flecos 

Lo primero es desenredar los flecos de forma cuidadosa. Si están muy enredados, toma un peine de dientes finos o un pico de pinza y trabaja con suavidad. Comienza desde la base de los flecos y ve separándolos poco a poco para evitar que se rompan o se tiren. Si los flecos están especialmente enredados y parece difícil separarlos, puedes humedecerlos ligeramente con agua para que sea más fácil deshacer los nudos. 

2. Peinar los flecos 

Una vez desenredados, es momento de peinar los flecos para que todos los hilos queden en la misma dirección. Utiliza un peine de púas anchas o tus dedos para peinarlos con suavidad. No tires de los flecos ni los cepilles con mucha fuerza, ya que la seda o los hilos de algodón pueden romperse. Asegúrate de que los flecos queden lo más uniformes posible. 

3. Usar almidón o suavizante 

Si los flecos del mantón han perdido firmeza o se ven algo desordenados, puedes usar almidón o una mezcla de agua y suavizante de ropa. Rocíalo ligeramente sobre los flecos y luego peina con suavidad. Esto les dará estructura sin apelmazarlos. 

4. Secado al aire 

Después de haber peinado y arreglado los flecos, déjalos secar al aire. Es importante que el mantón esté colgado o extendido en una superficie plana, lejos de la luz directa del sol, para evitar que la seda se dañe o se desgaste. Si los flecos siguen un poco desordenados, puedes intentar peinarlos nuevamente mientras están semi-secos. 

5. No planchar los flecos 

Evita planchar los flecos directamente, ya que esto podría dañar la estructura. En lugar de eso, puedes probar a usar la plancha de vapor desde cierta distancia, manteniendo la plancha alejada de los flecos. El vapor ayudará a alisar y darles un poco de frescura sin aplastarlos. 

Con estos simples pasos, podrás restaurar y mantener los flecos de tu mantón de Manila en perfecto estado, asegurando que cada evento o ocasión sea tan especial como el mantón mismo. La clave está en la paciencia y en tratar siempre los flecos con mucho cuidado para evitar que se rompan o se dañen. 

Conservar tu mantón de manila vale la pena

Un mantón de Manila es una prenda de lujo y tradición, que si se cuida bien, puede perdurar generación tras generación. Con los consejos adecuados para guardarlo, limpiarlo y mantenerlo, podrás disfrutar de su belleza durante mucho tiempo. Recuerda que, más allá de su valor económico, este mantón es un trozo de historia que merece todo tu cuidado. 

Si tienes dudas sobre cómo tratar tu mantón de Manila o necesitas consejos más específicos, no dudes en contactar con nosotros. Estamos aquí para ayudarte a preservar y disfrutar de tu propio pedazo de tradición. 

 

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